dimanche 11 juillet 2010

CATALUNYA


Catalunya es un país, es una nación. Lo quieran unos y otros no. La realidad es incuestionable. Catalunya comienza su historia alrededor del siglo X, con las primeras luchas contra los árabes. Con esos condes que dan asilo a los exiliados cátares (que vienen con la moreneta?). Con unas tradiciones y una lengua que comienza a trabajarse y a crearse. Con un territorio que se expande con Jaume el Pelós y luego se pierde. Siempre siendo independiente, con buenos comerciantes que viajaban tanto al norte como al sur. Siempre manteniendo relaciones con los otros reinos, cometiendo sus errores, haciendo cosas buenas. Pero igual que en todos sitios, el pueblo ha sido explotado durante centenares de años, incluso ahora. Esto nunca cambia y es igual en todas partes.

Quiero lanzar un debate, quiero saber vuestra opinión (si queréis compartirla), no tanto sobre si Catalunya debe ser independiente o no debe serlo, más bien quiero saber que es para vosotros Catalunya, que representa, que os quiere decir, que sentís por ella.

No voy a omitir que todo esto se revuelve en mi mente a causa de la manifestación de ayer. Porque aunque viva en Francia, no por ello dejo de seguir la actualidad de España. Leo muy a menudo los periódicos digitales e intento mantenerme informado con sites webs alternativos y enviandome mails con los colegas. No voy a entrar en las cifras, me importan poco. Me interesa más la sensación de un pueblo. Para las cifras no hay que conocer demasiado Barcelona y solo con echar una ojeada a fotos y videos para comprobar que había mucha gente. La sensación que me envían los amigos y amigas es de una manifestación de mucha rabia, de sentirse estafados, traicionados, ignorados. Una manifestación a flor de piel, como pueden ser la de la muerte de Ernest Lluch, Contra la guerra o la del 1977. Un sentimiento general se desprende de todo esto, hay que solucionar el tema, pero no hay solución a la vista, por lo tanto...

Yo no soy nacionalista, ni independentista. Lo primero, porque vivo en Francia. Pero no ser nacionalista no quiere decir que no ames una tierra, una gente, unas tradiciones y te sientas catalán. A mi cuando me preguntan, yo digo que soy catalán. Y cuando hay alguien que quiere saber más sobre mi, entonces aprenden que la mitad de mi sangre es andaluza. No soy independentista pues la independencia puede permitir que Catalunya recuperar una dignidad perdida y maltratada por un imperio aún existente. Pero la independencia para ser real debe ir acompañada de una revolución socialista, debe ser llevada por gente de la izquierda real. No sirve de nada recuperar la dignidad si luego la perdemos nosotros mismos.

Catalunya sigue siendo un país donde comprar biológico es difícil y caro. Un lugar donde los OGM se cultivan en masa, donde la derecha gobierna con facilidad. Es como un estado policial, con los Mossos de Esquadra. Donde el pueblo está explotado e infravalorado. Con mucho paro, poca libertad y dificultades para lanzarse en la creatividad, el arte, nuevas experiencias y aventuras. La independencia debería acompañarse de un cambio de sociedad. Por suerte en Catalunya existe una izquierda real, mal llamada extrema izquierda. Hay ganas de cambiar, hay una fase de ecologismo, de retorno a la tierra y al respeto por la naturaleza. Con todo esto quiero decir que no soy independentista, pues no veo factible una independencia de Catalunya que sea sensata. Pero amo Catalunya y siempre veo una lucha interna que me hace bullir, que me atrae y la hecho de menos.

Otro punto importante de porque nos encontramos en esta situación, lo encontramos en la transición. Porque las cosas se han hecho mal y siempre se hacen mal. Nos han metido doblada que la transición se hizo bien, que era lo mejor y que no cabía otra cosa. Pues ahora nos encontramos con todos los problemas. Una derecha reaccinaria que no aplica las leyes de un Estado de derecho que ellos mismos defienden. De unas nacionalidades que continuan siendo marginalizadas, ya no tanto desde un punto de vista de infrastructuras e inversión, que si pero que me da igual, sino desde un punto de vista humano, de sentimiento. Todo se cayó, todos se bajaron los pantalones.

Hoy en día las cosas se hacen igual de mal, construyendo una Europa de los estados, cuando lo más normal es que se construya una Europa de los pueblos. Alemania no es Alemania, Francia no es Francia, Hungría no es Hungría, España no es España y todos los estados existentes no son lo que dicen o quieren representar ser. Europa es un conjunto de voluntades, sentimientos, gritos, hombre y mujeres iguales y diferentes, pero que todos desean sentirse de un lugar, saber que son considerados y que se les entiende. Esto no está pasando. Nos estamos yendo a la intolerancia, la falta de respecto y la agresión.

Que es para mi Catalunya? Catalunya es la tierra donde nací, mi país. Donde tengo a la mitad de mi familia, de mis amigos y conocidos. Es un territorio montañoso y con costa. De bellos parajes y tierras cultivadas y trabajadas. El país del pa amb tomaquet y del cava. De los pirineos y la costa Daurada. Con sus errores y sus virtudes. Sus tragedias y sus alegrías. De los inmigrantes que vinieron de Andalucía y ahora de Africa y América del Sud. Un lugar multicultural, bohemio, abierto. Una conjunto de personas que solo piden un poco de dignidad y de entendimiento si nuestro sentimiento es y quiere ser simplemente catalán.

5 comentarios:

Franziska a dit…

En mi opinión, todo es en función de la importancia que queramos darle.

Ocurre en España que nuestra orografía aisla. Así están los gallegos, descendientes de celtas; los astures los más atrapados entre montañas y una de las regiones más silenciadas. También descendemos de celtas y en una región tan poco poblada, se da el fenomeno de tres formas de bable; los santanderinos, a medio camino entre astures y vascos, con sus modos de vida y su particular cultura; los vascos que son muy buena gente pero entre los que hay algunos demasiado agresivos; castellanos, leoneses, andaluces, extremeños, murcianos, ¿me he dejado a alguien por ahí? Perdona, me he dejado a los catalanes que es, en realidad, a causa de quien hemos empezado con este tema.

Mira, todos, todos, creo yo nos sentimos primero de nuestra tierra: porque tan orgulloso como tú puedas estar de ser catalán, lo estoy yo de ser asturiana. Tan orgulloso como puede estarlo un extremeño o un valenciano. ¿Por qué nos mantenemos juntos y queremos estar bajo la bandera de España? ¿Por qué creo yo que estoy en mi tierra española cuando viajo a Barcelona o paso uns días en Lloret de Mar, o cuando visito Ibiza, Sevilla o Granada? Porque siempre los he creído tan españoles como mi propio Oviedo.

A mi entender, el problema catalán es un problema artificial, creado por intereses de quienes piensan que cuando le tienen que vender el 90% de lo que producen al resto de los españoles -no catalanes- está muy bien ser español pero que cuando tienen que aportar a las Arcas del Estado, entonces, ay, la pela es la pela, y aparecen todas las argucias posibles para salvarla. Sabes, a mí me gustaría ver cómo se las arreglarían los catalanes ellos solitos pero para todo: como Juan Palomo, yo me lo guiso y yo me lo como. ¿Qué sucedería si todos ya puestos, por qué vamos a ser menos los asturianos que los vascos, gallegos o catalanes? Tenemos tanto derecho como los demás a nuestra independencia: no olvides que la Reconquista de España se fraguó en Covadonga y que el Reino de Asturias fue el primero de la nación española. Así, cada región puede esgrimir su historia y sus blasones porque de eso todos tenemos... ¿A dónde conduce esa actitud? Pues esa es mi opinión.

Siempre hemos sido amigos aunque no nos conocemos para mí tú, tu mujer y tu pequeña sois ya como de mi familia. Tu mujer debe ser francesa y es, por lo tanto europea, yo también me siento europea ¿cómo no me voy a sentir española? ¿por qué voy a rechazar esa maravilla de mosaico de culturas que es España? ¿Qué puedo ganar queriéndome separar de las demás regiones? Sólo empobrecerme y no hablo sólo de la cuestión económica sino de la amplia y ríquisima gatronomía, de tantas culturas asentadas en nuestras tierras y que le dan ese sabor inigualable y tan exquisita variedad de costumbres a estos pueblos españoles... Bueno, acabo porque esto es infinito.

Ah, se me olvidaba en la manifa de Barcelona había, como siempre que algo se organiza por partidos políticos, personas llegadas en autocares desde todos los puntos de Cataluña. Esto lo hacen todos los políticos, en todas las partes pasa lo mismo.

Lo que no ha organizado ningún partido político ha sido el recibimiento de los futbolistas en Madrid. El pueblo no discrimina.

Alejandro Kreiner a dit…

Deberían de permitir referendum para saber lo que opina toda la población y obrar en consecuencia...
Por mi parte me da exactamente igual que Cataluña pertenezca o no a España.

Saludos.

sorel a dit…

No conozco mucho Cataluña, así que lo que diga aquí será una visión formada por lo que he leído u oído sobre ella, tanto en la realidad como en la ficción.

Para mí Cataluña es la región española más vanguardista, gracias a su proximidad al resto de Europa. Todo llegaba allí antes que al resto del país, el ferrocarril, los libros prohibidos, las ideas nuevas, los cambios en la manera de comer y consumir, etc.

También veo a Catalunya como un lugar de encuentro, pues gente de todas partes del mundo conviven allí. Las pocas veces que he ido he escuchado a grupos de personas que mantenían conversaciones en 2 idiomas al mismo tiempo, pasándose de un idioma al otro de manera natural, diciendo una frase en una lengua, y la siguiente en otra. Como amante de las lenguas, esto me maravilla. También he visto eso en la tele catalana, donde cada interlocutor usaba la lengua con la que más cómodo se sentía, sin tener que dar explicaciones. El poder disfrutar de dos lenguas y culturas me parece una gran riqueza, algo impagable.

También creo que es una tierra de emprendedores, de gente industriosa, pero también de trabajadores que luchaban por sus derechos. Recuerdo cuando estudiaba en el instituto y salían luchas obreras, semanas trágicas, etc, muchas pasaban en Barcelona.
También pienso en Barcelona como lugar de resistencia durante la guerra civil.

Catalunya también es para mí el "coco". Siendo andaluz, y viviendo aquí en el sur, oír hablar mal de catalunya y los catalanes es algo habitual. Intentar defenderlos es señalarse, pasar por sospechoso. Ya lo decía Machado: "Castilla miserable, ayer dominadora, envuelta en sus harapos desprecia cuanto ignora." Pero gente ignorante hay en todas partes, incluída Cataluña.

En fin, que no creo haber dicho nada nuevo con todo esto.

¿Pero es Cataluña una nación? Para mí Cataluña será lo que los catalanes quieran, si les dejan. Yo prefiero que sigamos siendo parte del mismo país, por todo lo bueno que ofrecen al resto de España (me refiero culturalmente, humanamente, y esto es algo recíproco). A veces hablan en los medios de una futura unión entre Portugal y España. ME parece imposible hacer algo así de golpe, por las buenas, por decreto. Haría falta convivencia prolongada, conocimiento profundo del otro, gran solidaridad en momentos difíciles, etc. Todos esos pasos ya se han dado entre Cataluña y el resto del país. Desandarlos sería un atraso, una enorme pérdida.

Aunque entiendo lo que dice Eloi sobre por qué él no es independentista, añado que a veces no me extraña que haya catalanes que no quieran ser españoles. La derecha española es reaccionaria e intolerante. A su lado, la derecha catalana me parece sensata, algo más civilizada.
Yo soy partidario de que todas las regiones de España encuentren su sitio en el país. Y si para eso hay que cambiar de modelo de estado, hacer una federación, pues adelante, aunque hacer coincidir todos los intereses puede ser tarea árdua. Coincido con Eloi en que si cualquier cambio que se realice no va a servir sino para tener el mismo perro con distinto collar, casi mejor no ser independentista o federalista. Los cambios deberían venir de abajo, del pueblo, no impuestos desde arriba.

Sobre la manifestación del otro día, decir que la televisión pública española ha evitado dar cifras, señalando que eran varios miles de personas. No sé a quién pretenden engañar, las imágenes mostraban una manifestación masiva de gente descontenta.

saludos y lo siento si me he enrollado demasiado.

panterablanca a dit…

Yo soy catalana, y aunque no me considero independentista, cada día comprendo más a los independentistas.
Me consta que en el resto de España hay gente que aprecia Cataluña y la respeta, como por ejemplo Sorel, pero me consta a mí, a título individual. Eso no llega al pueblo de Cataluña. Como pueblo nos sentimos despreciados y poco queridos por el resto de los españoles. Así no es extraño que nos sintamos fuera de lugar en España. Durante 35 años hemos intentado con todas nuestras fuerzas encajar en esta España constitucional, pero no ha servido de nada. Las cosas en vez de ir a mejor han ido a peor cada vez. Yo ya no sé si tiene remedio.
El día de la manifestación que contó con casi un millón y medio de manifestantes (que por cierto, Franziska, era una manifestación en favor del Estatut de Catalunya, es lógico que hubiera manifestantes de toda Catalunya) estuve viendo una cadena de televisión de la derecha más recalcitrante. Salían mensajes de texto que los televidentes enviaban, y de cuando en cuando salían algunos que proponían un boicot a los productos catalanes, otros decían que hacía tiempo que no compraban nada catalán, y yo me partía de la risa, porque hemos sufrido ya tantos boicots, que ya nos hemos espabilado a buscar clientes fuera de las fronteras.
En fin, que la cosa está que arde, pero las cosas no se producen espontáneamente, se producen como reacción a otras cosas. Aquí algo nos escuece y como haría cualquier otra región de España si estuviera hasta los mismísimos como se está aquí (y lo del TC ya fue la gota que colmó el vaso), si algo nos escuece, nos rascamos, pero claro, el picor sólo lo siente aquél que lo tiene, y el que no lo tiene no puede saber lo insoportable que es.
Besos felinos.

Eloi BLQ a dit…

Bueno, parece que no solo tuvistéis problemas vosotros con blogger, sino yo también y estuve un rato sin poder entrar en mi cuenta. No sé si tiene algo que ver con el ataque spam que sufro de vez en cuando u otra cosa.

Después tuve visita de la familia y mucho trabajo y una cosa lleva a la otra y aquí casi dos semanas sin escribir.

El tiempo ha pasado y precisamente, hoy me preguntaba, las cosas se han calmado? Y leyendo una entrevista a Montilla he podido comprobar que todo sigue igual, pues él mismo dice que "Si alguien piensa que las cosas han cambiado es que vive en otra Galaxia". Por lo tanto, la cosa no avanza, no hay ganas y las elecciones catalanas llegan dentro de poco. Para mí, que van a pasar muchas cosas según los resultados que se obtengan.

Gracias por vuestros comentarios, hemos tenidos 4 opiniones y las 4 son diferentes y da gusto ver esto. Yo me quedo con mi mensaje original y apoyo en todo el de panterablanca, que me parece muy razonado y exprime a la perfección lo que sentimos los catalanes, hastío (que es muy castizo). Entonces, si esto es incapaz de verse, de sentirse o de entenderse, creo que mal vamos.

No puedo dejar de decir una cosa con lo que respecta a si Catalunya podría pasarse por ella sola, pues es una excusa que se utiliza mucho y la lógica la tumba por si sola. Primero, panterablanca ya lo ha dicho, Catalunya exporta ya más productos fuera de España que al resto de las comunidades. Catalunya es una país de un poco más de 7 millones de personas con una industria, servicios y agricultura mejor desarrollada y avanzada (que no quiere decir que apoye todos los procesos económicos que se escogen) que otros estados europeos con menos habitantes y menos poder económico. Se da el caso que Catalunya no necesita al resto de España para tener una economía estable.

gracias de nuevo y saludos