dimanche 28 mars 2010

PERDIDO ENTRE LIBROS


Como ya dije en el post del libro sobre Severine, durante las épocas oscuras me suelo refugiar en la lectura. Esto no quiere decir que el resto del tiempo no lea, nada más lejos, soy un apasionado de la lectura y de media caen unos 2 libros por mes, sin hacer ascos a ningún género. Sin embargo, cuando necesito leer, deboro libros y la media sube mucho. Cosa que podría llevar a pensar, a más de uno, que no me entero de lo que leo, pero os puedo decir, y también juraría si no fuera porque no vale la pena jurar por memeces parecidas, que los leo con toda atención. Los manoseo, los saboreo y me emociono ante obras maestras y ante todos los sentimientos que se desprenden de las páginas de una novela. También puedo indignarme si el libro es malo, cae en errores o no comparto la opinión del escritor. Prometido, los leo y releo los trozos más intensos. Simplemente es que en malos momentos solo hago que leer, aprovecho cualquier momento libre o leo hasta las tantas de la madrugada aunque al día siguiente tenga el doble de trabajo.

Desde el 15 de febrero, hasta el 15 de marzo, que fue el mes donde peor lo estuve pasando, agobiado por el trabajo y la situación personal, he leído 5 libros. Algo que me impresionó a mi mismo, pues entre estos había dos novelas de 1500 páginas. Me impresiona, porque me da a pensar sobre el hecho de como la lectura consigue absorverme y me ayuda a olvidar mi mundo mientras viajo por aquellos que descubro entre las palabras escritas en papel.

Comencé con Germinal de Emile Zola, gran escritor de finales del siglo XIX e importante personaje público de la época. Participó de varios periódicos y no dudaba en dar su opinión de la agitada vida política y social de aquellos años semirevolucionarios. Germinal era una espina clavada que llevaba tiempo intentando arrancarla pero siempre se me resbalaba de los dedos. Finalmente, le hinqué el diente y no sufrí por acabar las casi 1700 páginas. Germinal es una historia de lucha obrera, de sus magnificencias y de sus errores, como también de la injusticia social del momento. Una obra maestra que describe perfectamente la vida de cualquier obrero de 1848, centrándose exactamente en la de los mineros y las huelgas que llevaron a cabo. Un libro con más de un siglo de historia, pero de actualidad, donde podemos descubrir que es el capitalismo voraz y como sufrieon nuestros antepasados para conseguir derechos que ahora nosotros perdemos sin mover un dedo.

Del libro político, pasé al libro de ficción basado en la edad media. Os hablo de Ken follet y de su Los Pilares de la Tierra, que pude leer en castellano con la aprehensión de saber que tienes entre tus manos una obra maestra amada por millones de personas, pero que sigue siendo un libro inmenso de 1500 páginas, y vas con el miedo de no encontrar aquello que todo el mundo ha visto. No obstante, también lo vi, o lo sentí. Lo acabé en menos de una semana. Los Pilares de la Tierra es un libro de lectura fácil, con diálogos exquisitos y presentados de una forma original. Muy bien escrito. Un verdadero documental de como era la vida en la Edad Media, tan bien descrito que no cuesta a uno imaginarse en aquella obra impresionante. Tan buen sabor de boca tuve que en estos momentos la novela de lectura es la secuela que Ken Follet ha escrito, Un mundo sin fin, esperando encontrar aunque sea solo la mitad de lo que me hizo disfrutar el primer libro.

Tan bién me encontré en la Edad Media que me quedé, aunque unos siglos antes. Exactamente en el siglo VI con la lectura de Frédegonde, del famoso escritor medieval Jean-Louis Fetjaine. Otro libro al que tenía ganas de echarle el lazo, para conocer de forma amena los pormenores de los primeros reyes francos, de la estirpe de los merovingios. Un libro biográfico con tintes épicos y de leyenda que me defraudó. Demasiado oscuro y de difícil seguimiento que se queda a mitad. Como si el escritor lo hubiera hecho por encargo y le hubieran pagado por un número exacto de páginas.

Desués de este desastre, cambié de registro y cogí algo actual, El síndrome de Ulises de Santiago Gamboa, de quien no había leído todavía nada y de quien había escuchado maravillas, al igual que de su libro. Así que lo comencé con ganas y... me quedé sin palabras. Una auténtica delicia, muy rico, como si me hubieran hecho el amor lentamente pero con fuerza y sentimiento. A pesar de la cantidad de orgías, que al final cansa pero que se acaba en el momento perfecto y que ayuda a este sentimiento de ser desvirgado de la erótica novelística que destila el libro, el mensaje que se quiere emitir, la idea, el gusto y el sentido se desprenden de todas y cada una de las palabras que forman la novela. Una historia que trata un tema muy cercano y actual de nuestra sociedad a pesar de estar basado en el 1990 (lo que demuestra que poco hemos avanzado). Algo que yo mismo he vivido y que sigo viviendo. Una historia de inmigrantes. Una historia que hace reir, llorar y amar. Una historia contada en primera persona con mucha fuerza y enganche. Una historia que ahora mismo está sucediendo en la esquina de nuestra calle.

Para acabar, tuve la suerte y el placer de que cayera en mis manos un libro completamente desconocido para mi. Le coeur des femmes (el corazón de las mujeres) de Martin Winckler, ginecólogo que utiliza esta novela, que no narra hechos reales pero que suceden y sufren muchas mujeres, para criticar el trato de ginecólogos y cirujános de órganos sexuales con sus pacientes. También se despacha con las empresas privadas de investigación médica y farmacéuticas y sus malas prácticas en colaboración con algunos médicos. Por otra parte, trata durante todo lo largo de la novela sobre el tema de las personas hermafroditas, algo difícil de encontrar y de abordar, pero que Martin lo hace muy bien y con grandeza. Es una novela que no solo critíca, sino que también da soluciones y ejemplos. Escrita de forma original, esta novela nos hace llorar y reir, nos llama, emociona e indigna. Una novela que deberían leer todas las mujeres que se sienten como máquinas tontas ante su ginecólogo, pero también todas aquellas que saben respetarse y se hacen respetar como lo que son, mujeres.

En fin, luego hubo una pausa mientras estube en Catalunya unos días en casa de mis padres para descansar. Ahora, como ya he dicho, ataco Un monde sans fin. Dentro de poco, el trabajo en el huerto me requerirá más atención. Con el buen tiempo llegan conciertos y salidas, la gente por la montaña se reencuentra más fácilmente, más la lectura ha de continuar y, sin duda, siempre estará presente. De hecho, me voy a leer un rato.

4 comentarios:

Mari Carmen a dit…

Creo que la lectura es algo que a todos nos sirve de refugio.

Yo tengo temporadas,bueno la poesía no suelo abandonarla nunca.
Las novelas van por temporadas. A principio de mes me leí dos libros en muy poco tiempo. Sin embargo ahora tengo otro pendiente y nunca encuentro el momento de ponerme.
También es porque sé que tengo que estudiar y si me pongo a leer me siento culpable, total termino sin leer y sin estudiar...
Si no los has leído lee " El Atlas furtivo" de Alfred Bosch, o "EL FALCÓ DEL COMTE". Assumpció Cantalozella. Hace mucho tiempo que los leí y siempre me acuerdo de ellos porque los empecé con cierto recelo pero terminaron por gustarme mucho.

"La realidad de la lectura es,
ante todo, un acto de emancipación
e ilustración humana, quizá modesto,pero que transforma y realza nuestro conocimiento en aras de algo diferente del reduccionismo, el cinismo o el estéril mantenerse al margen".
Edward W. Said


Es un cita que me gusta mucho.
Pues nada, un saludo Eloi y que vaya todo muy bien por la montanya.

Lola a dit…

Que suerte tienes de poder leer, Eloi, en momentos malos anímicamente!
Te has puesto las botas leyendo y eso es estupendo. A mi me gusta mucho también.
Te mando un beso esperando que el tiempo pase y vengan mejores dias. Un beso Lola

Eloi BLQ a dit…

Durante este periodo también he leido poesia, pero este tipo de lectura es algo que me viene de tanto en tanto, una poesia por aqui, otra por alli que es verdad que no me paro a hablar de ello. Puede que sea algo mas personal e intimo. Sino ahora estoy con Mario Benedetti, recordando este gran maestro.

Panterablanca, espero que lo encuentres en castellano, pero me parece que va a ser dificil encontrar una traduccion, pero digo esto para que desistas, es sinceramente un libro genial que pone las lagrimas en los ojos mas de una vez por la emocion que desprende. Fue Caro quien me lo paso y ella lloraba y reia a la vez cuando lo leia.

un abrazo a todas

Ana a dit…

Me gustaría que disfrutáseis de mi blog de cocina, hay muchas recetas.
Espero que os guste, y publicáis un comentario, mejor, aunque no pasa absolutamente nada si no ponéis ninguno. :)
Este es mi blog: http://cocinamatutera.blogspot.com/